Por un puñado de dólares es una película llena de escenas estupendas. Pero hay una que me caló hondo.
“El indio” entra en un lecho conyugal, donde un feliz matrimonio se abraza cariñosamente. Y lo rompe de una manera tan brutal que ella sabe que no quiere volver a vivir. Para qué.
La hermana del coronel Douglas Mortimer.
La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più), 1965.